Una elección para todas las aplicaciones
Las funciones de IA de las aplicaciones —chats, traducciones, análisis, generación de contenido— trabajan con un modelo concreto. Ese modelo se elige una sola vez, en tu cuenta, y vale a la vez para todas las aplicaciones: dentro de cada una ya no hay nada que configurar.
Quién decide qué
- La plataforma autoriza, para cada función, los modelos que se pueden usar y cuál se usa por defecto.
- Tu organización elige, dentro de esa lista, el que prefiere para cada función.
- La aplicación aplica esa elección en cada operación. Si tu organización no ha elegido nada, se usa el modelo por defecto de la plataforma.
En el ámbito personal no hay elección: siempre se usa el modelo por defecto de la plataforma.
Dónde se elige
- Abre Organización > Modelos de IA
- Verás las funciones de IA de cada aplicación, los modelos que la plataforma autoriza para cada una y cuál está en uso
- Elige el modelo de las funciones que quieras cambiar
- Los cambios se aplican de inmediato a todos los miembros de la organización
Cada función dice además de dónde sale el modelo que está usando: de la elección de tu organización, del valor por defecto de la plataforma o de una función que fija la propia plataforma.
Cualquier miembro puede consultar la pantalla; cambiar la elección es cosa del propietario y de los administradores.
Los tres grados de control
No todas las funciones se deciden igual. Cada una lleva su grado de control, y la pantalla lo indica:
- Lo elige tu organización — la función la lanza una persona conscientemente: un chat, una traducción, un análisis. Es el caso más común.
- Automatismos de tu organización — la función corre sola, sin nadie delante: un cribado que se dispara al recibir una candidatura, una descripción que se escribe al aparecer una coincidencia. No hay a quién preguntar en ese momento, así que el modelo lo fija el administrador y se aplica a todas las ejecuciones.
- Lo fija la plataforma — infraestructura compartida o funciones con un requisito técnico propio, como la lectura de pliegos escaneados de Tender o la revisión automática de plugins de LMS Marketplace. Aparecen en la pantalla, para que la respuesta a «¿con qué modelos trabaja mi organización?» esté completa, pero no se cambian.
Trabajos largos
Algunos trabajos duran minutos y producen un único resultado: la redacción de un curso en Creator, la traducción de un archivo en Translator, el análisis de los pliegos de una licitación en Tender. En ellos el modelo se fija al arrancar y no cambia a mitad: un resultado escrito con dos modelos no es un resultado, son dos.
Cuando un modelo se retira
Los modelos los retira su proveedor, y la plataforma los retira del catálogo detrás. Cuando eso pasa, las funciones que lo tenían elegido vuelven al modelo por defecto de su función y siguen trabajando: nada se queda esperando a que alguien intervenga. En Modelos de IA verás el modelo que ha quedado en uso y podrás elegir otro.
No te enteras por casualidad: cuando un modelo que tu organización tenía elegido se retira, los propietarios y administradores reciben un aviso, en la aplicación y por correo, que dice qué función se ve afectada, qué modelo se ha retirado y cuál ha quedado en su lugar. Los avisos de esta categoría se pueden ajustar en las preferencias de notificaciones.
Un trabajo que ya estaba en marcha termina con el modelo con el que empezó mientras el proveedor lo siga admitiendo; si ya no lo admite, el trabajo falla y se puede relanzar.
Cada modelo tiene su coste en créditos, y los más capaces suelen costar más por operación. Los modelos autorizados para cada función se ven siempre al día en la pantalla de Modelos de IA; los precios, en Planes, créditos y facturación.